19 de Julio. Discernir la estructura para animar mejor la vida y la misión
- 19 jul
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Actualizado: 23 jul
En este día del XXVI Capítulo General, las hermanas continuaron discerniendo la estructura congregacional desde la escucha y la Conversación en el Espíritu.
La jornada permitió abrir propuestas valientes para el próximo cuatrienio, buscando una organización más ágil, misionera y corresponsable.
Por la tarde, la Asamblea Capitular recogió las resonancias de los grupos y comenzó a delinear sentires comunes al servicio de la vida y la misión.
Al finalizar, se inició un tiempo especial de oración y preparación espiritual para la elección de la nueva Superiora General.
Dejá tu saludo para Madre Laura 💚
Como Familia Janeriana queremos reunir en este espacio los mensajes, recuerdos, oraciones y palabras de gratitud para Madre Laura, agradeciendo su entrega generosa y el servicio brindado durante estos años.
Te invitamos a escribir tu saludo con sencillez y cariño. Que cada mensaje sea un abrazo compartido y una forma de decirle: gracias por acompañar el latido de nuestra Familia Janeriana.
Con un solo corazón para la misión.
Discernir la estructura para animar mejor la vida y la misión
En este nuevo día del XXVI Capítulo General, las hermanas continuaron el camino capitular en un clima de escucha, oración y discernimiento, buscando responder con fidelidad y audacia a lo que el Espíritu va suscitando para la vida y la misión del Instituto.
Fue una jornada especialmente significativa, orientada a mirar la estructura congregacional no solo desde criterios organizativos, sino desde una pregunta más profunda: cómo disponer mejor los medios, los servicios y las responsabilidades para que el carisma siga generando vida allí donde la misión nos llama.
Mañana de Conversación en el Espíritu
La mañana comenzó con un tiempo de trabajo personal y luego de compartir en grupos, siguiendo la metodología de la Conversación en el Espíritu. Desde esta dinámica de escucha profunda, las hermanas se acercaron nuevamente al documento capitular, especialmente en su segundo y tercer momento: juzgar, actuar y proyectar.
El objetivo fue discernir la realidad actual de la estructura congregacional y preguntarse qué caminos podrían ayudar a vivir con mayor agilidad, comunión y corresponsabilidad el servicio de animación del Instituto.
Propuestas para el próximo cuatrienio
Durante la reflexión se pusieron sobre la mesa propuestas valientes para el próximo cuatrienio. Entre ellas, la posibilidad de simplificar la estructura actual mediante la supresión de las regiones y una nueva organización por áreas de misión.
También se dialogó sobre la reducción del número de consejeras generales y sobre una comprensión renovada del servicio de la Superiora General, no centrado únicamente en tareas de gestión, sino vivido como una verdadera animación de la vida.
Estas búsquedas expresan el deseo de pasar de una cultura centrada en estructuras rígidas a una forma de gobierno más sinodal, misionera y corresponsable, capaz de acompañar los procesos reales de las comunidades y de la misión.
Tarde de Asamblea Capitular
Por la tarde, las hermanas se reunieron en Asamblea Capitular para poner en común las resonancias surgidas en los grupos.
Fue un tiempo para seguir delineando esos sentires comunes que el Espíritu va despertando, escuchando las distintas voces, acogiendo las intuiciones compartidas y buscando juntas aquello que mejor pueda servir a la vida del Instituto.
En este proceso, la estructura aparece como un medio al servicio de la misión, y no como un fin en sí misma. La pregunta que atraviesa el discernimiento es cómo organizarse mejor para cuidar, acompañar, animar y responder con mayor fidelidad a los clamores del mundo y de la Iglesia.
Preparación espiritual para la elección
Al finalizar la jornada, se dio inicio a un espacio especialmente profundo de preparación espiritual y oración en vistas al tiempo de elección de la nueva Superiora General, que se realizará mañana por la tarde.
La Familia Janeriana acompaña este momento con el corazón unido, pidiendo al Espíritu Santo luz, libertad interior y disponibilidad para acoger la voluntad de Dios.
Que este tiempo de discernimiento siga abriendo caminos de comunión, servicio y esperanza.
Un solo corazón que escucha, discierne y confía para la misión.




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